Este flan está blandito y es delicioso, tiene un intenso sabor a vainilla y a sémola.

Puedes añadirle pasas de corinto o arándanos si quieres. También puedes añadirle caramelo, o canela...

La cocción de la sémola es super importante porque de ella depende que el flan te quede más o menos denso; más o menos mazacote, vamos.

A mí particularmente me gusta cuando queda estilo mazacote, pero si lo quieres más ligero, tienes que cocer menos la sémola.

Ingredientes:

 

Vainilla (media vaina, si es de las gorditas)

Leche (medio litro, de la semi desnatada)

Sémola finita (100 gramos)

Azúcar (70 gramos)

 

Elaboración:

 

Pon la leche a cocer en un cazo con la vainilla raspada y la vaina junto con el azúcar.

 

 

Cuando la leche empiece a bullir, añade poco a poco la sémola como si fuera lluvia (mejor que veas la foto...)

 

 

Baja una pizca el fuego y remueve sin parar unos 2, 3 minutos, hasta que la leche espese.

Este momento es clave y decisorio en cuanto a la consistencia del flan: cuanto más dejes cocer la sémola, más denso quedará.

Una vez que la leche haya espesado, viértela en unos cuencos y deja enfriar.