Os voy a enseñar una receta de tarta sana y no demasiado grasa. Está muy buena y es refrescante. Puedes prepararla el día de antes, así estará mejor solidificada, o prepararla la mañana para la cena. Tiene bastante éxito y es muy fácil de hacer.

 

Necesitas:

 

Masa quebrada:

150 gr de harina tamizada

100 gr de mantequilla reblandecida

20 gr de azúcar

8 cl de agua

sal

Relleno:

 

500 gr de ciruelas pasas

2 huevos

400 gr de queso blanco batido

80 gr de azúcar

50 cl de té tibio

1 cucharada de harina

1 cucharada de extracto de vainilla

 

 

Elaboración:

 

Pon a remojar las ciruelas pasas en el té.

Prepara la masa: corta la mantequilla en trocitos en un gran bol. Añade la harina en el bol con el azúcar y la sal. Mezcla hasta obtener una mezcla arenosa.

Haz un hueco en el centro y vierte poco a poco los 8 cl de agua. Amasa hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola y métela en el frigorífico.

 

Cuela las ciruelas pasas y quítales el hueso (si lo tienen) y pon a calentar el horno a 180 grados (th.6).

 

30 minutos más tarde, cuando ya esté lista la masa, unta con un poco de mantequilla la tartera (desmontable si puede ser, si no, pues en una normal) y coloca la masa ya extendida con un rodillo.

Con un tenedor, pincha un poco el fondo de la tarta y coloca las ciruelas pasas. En un bol, bate: el queso, los huevos, el azúcar y la vainilla con la harina. Vierte la mezcla sobre las ciruelas pasas y mete en el horno unos 35 minutos.